¿Has sentido que tus errores te alejan de Dios y la culpa no te deja avanzar? Descubre por qué Jesucristo es nuestro abogado celestial y cómo esta poderosa verdad puede librarte de las preocupaciones y acusaciones que el enemigo usa para estancarte. ¡No tienes que esconderte más!.
Versículo clave
1 Juan 2:1 NBLA Hijitos míos, les escribo estas cosas para que no pequen. Y si alguien peca, tenemos Abogado para con el Padre, a Jesucristo el Justo.
En este estudio aprenderás
Identificar las trampas del enemigo: Cómo el acusador usa tus fallas para generar ansiedad y alejarte de la iglesia.
El poder de la «Propiciación»: Qué significa realmente este término y cómo aplaca la ira divina a tu favor.
Acercarte en lugar de huir: Por qué confesar tu pecado ante el trono de la gracia atrae misericordia, no condena.
Intercesión poderosa: Cómo usar esta misma gracia para orar y pedir vida por los hermanos que han tropezado.
Textos bíblicos mencionados en este estudio
Marcos 4:7 y 18-19
1 Juan 2:1-6
1 Juan 1:5-10
Hebreos 4:13-16
Juan 3:16-20
1 Juan 5:13-18
1 Juan 4:18-19
Salmo 18:24
Capítulos del estudio
0:00 Introducción
4:13 El origen oculto de tus preocupaciones
8:21 Tienes un Abogado Defensor en los cielos
10:32 La trampa mental: Cómo te acusa el enemigo
16:46 ¿Por qué huimos de Dios cuando fallamos?
20:09 Defensor vs. Acusador: El juicio espiritual
25:08 ¿Qué significa exactamente «Propiciación»?
36:39 Deja de ocultarte: El poder de confesar
43:42 Acércate al trono de la gracia con confianza
49:02 Un Sumo Sacerdote que comprende tu dolor
1:02:17 Descubre la verdadera misericordia del Padre