1 Tesalonicenses 5:17
Oren sin cesar.
1 Tesalonicenses 5:17
Oren sin cesar.
En la actualidad, hay un esfuerzo loable por devolver a Cristo al centro de nuestras conversaciones, predicaciones e iglesias. Sin embargo, a veces este mensaje «cristocéntrico» suena forzado o inorgánico. Escuchamos palabras que, aunque doctrinalmente correctas, carecen de vida. ¿La razón? Frecuentemente, lo que se comparte es una tradición aprendida de memoria, no una revelación recibida en la intimidad.
Si realmente queremos ser portadores de un mensaje auténtico, debemos entender un principio espiritual inquebrantable: solo podemos testificar verdaderamente de aquello que el Padre nos ha revelado en oración.
Consideremos a Juan el Bautista. Él no adivinó quién era el Mesías; él testificó que el Padre le había hablado previamente en la intimidad, diciéndole: «Sobre quien veas descender el Espíritu… ese es el Cordero de Dios». Del mismo modo, el apóstol Pedro, en su segunda carta, afirma categóricamente que no predicaba fábulas inventadas con ingenio, sino que compartía la majestuosa voz que él mismo había escuchado en el Monte de la Transfiguración.
Esto no es un relato exclusivo del pasado. En nuestros momentos más oscuros, cuando la aflicción amenaza con abatirnos, Dios sigue hablando a nuestro espíritu. Tal vez no escuchemos una voz audible, pero en la comunión profunda, el Padre consuela nuestro ser interior susurrándonos verdades inquebrantables, recordándonos las promesas de Su Hijo, y alineando nuestro espíritu con Su voluntad. Cuando experimentamos esto, repetir esas verdades a otros se vuelve inevitable y profundamente poderoso.
Como creyentes, no estamos llamados a ser hábiles oradores que inventan o copian mensajes ingeniosos. Estamos llamados a ser testigos oculares y auditivos del amor de Dios. La próxima vez que abras las Escrituras o compartas tu fe, asegúrate de haber pasado antes por la cámara secreta. Necesitamos orar más para escuchar el testimonio del Padre, para que, de la abundancia de esa revelación en nuestro corazón, hable nuestra boca.
Fuente y Estudio: Esta es una porción del estudio completo. Puedes ver la enseñanza original de 1 hora aquí: https://youtu.be/rRaekOBj0WI