1 Tesalonicenses 5:17
Oren sin cesar.
1 Tesalonicenses 5:17
Oren sin cesar.
La secuencia de las fiestas bíblicas nos enseña un principio espiritual inquebrantable: después de la Pascua viene la Fiesta de los Panes sin Levadura. En términos prácticos, esto significa que tras aceptar el sacrificio de Cristo en la cruz (nuestra salvación y redención), estamos llamados a entrar inmediatamente en un estado de consagración. No tiene sentido recibir el perdón de los pecados para luego continuar viviendo en ellos; el propósito de ser liberados del imperio de la muerte (nuestro «Egipto» espiritual) es ser trasladados a una vida consagrada a Dios. Los siete días de la fiesta antigua simbolizan estos «siete tiempos» completos de dedicación requeridos a lo largo de nuestra vida cristiana.
Esta consagración está íntimamente ligada a la inminente venida de Cristo. Jesucristo no regresará por una iglesia inmadura o manchada por el pecado. La Biblia, a través de metáforas como la amada en Cantares o las instrucciones en Efesios, demanda que la iglesia alcance la estatura del varón perfecto, la plenitud de Cristo. Nuestro propósito es presentarnos maduros y semejantes a Él, listos para nuestro propio «éxodo» espiritual o arrebatamiento.
Aquí es donde radica el peligro de la «levadura». Mantener pecados, maldades o falsas doctrinas en nuestra vida actúa como un freno que ralentiza y atrasa nuestro crecimiento espiritual y nuestra consagración. Históricamente, vemos cómo el pecado retrasó las promesas de Dios para figuras como David y Moisés, obligando a posponer la construcción del templo o extendiendo el viaje por el desierto a 40 años. De la misma manera, albergar levadura espiritual hoy solo postergará nuestra preparación, impidiéndonos alcanzar la madurez necesaria para cuando Cristo decida regresar.
Fuente y Estudio: Esta es una porción del estudio completo. Puedes ver la enseñanza original de 1 hora aquí: http://youtu.be/kl8ouaPfnMA