¿Te has preguntado alguna vez cuál es tu verdadero propósito en la vida cristiana? En este estudio profundo del versículo 15 de Colosenses 1, descubrimos cómo Jesucristo es la imagen exacta del Dios invisible y la claridad de su carácter. Acompáñanos a entender por qué fuimos predestinados para reflejar la imagen de Su Hijo y cómo esto transforma nuestra manera de caminar en la fe.
Versículo clave
Colosenses 1:15 NBLA Él es la imagen del Dios invisible, el primogénito de toda creación.
En este estudio aprenderás
La diferencia entre la percepción del Dios del Antiguo Testamento y la revelación de la realidad del Padre a través de Jesús.
Por qué nuestro propósito fundamental no es alcanzar un ministerio (como ser pastor o profeta), sino ser moldeados a la imagen de Jesucristo.
El poderoso contraste que enseña Pablo en 1 Corintios 15 entre el primer Adán (terrenal) y el último Adán (espíritu que da vida).
Cómo correr la carrera de la fe despojándonos del peso y del pecado, manteniendo siempre los ojos puestos en Jesús.
Textos bíblicos mencionados en este estudio
1 Timoteo 4:13
Colosenses 1:13-23
1 Corintios, capítulos 1, 4 y 11
2 Juan 1:4-5
Génesis 1
Romanos 9:29
1 Corintios 15:45-49
Efesios 2:1-3
2 Corintios 3:18
Deuteronomio 18:15-18
Hebreos 1:1
Hebreos 12:1-2
Jeremías 30
Romanos 1:23
Juan 3:6-21
1 Corintios 14
Capítulos del estudio
0:00 Introducción
2:44 Lectura base: Colosenses 1:13-23
7:38 Cristo: La imagen del Dios Invisible
10:44 El ejemplo de imitación de Pablo y Timoteo
17:18 Predestinados a la imagen de Su Hijo
20:44 Tu verdadero propósito (Más allá del ministerio)